top of page
  • Writer's pictureCristina I. Rivera Chinea

El corredor es pieza clave en tu transacción

El mundo de los bienes raíces es uno creativo, muy dinámico y muchas veces determinante. Es determinante para todas las partes involucradas en las transacciones que vemos a diario no tan sólo con los compradores y vendedores, sino también banqueros, administradores, inspectores, abogados, aseguradores, manejadores y en caso de arrendamiento; arrendadores, arrendatarios, aseguradores, inspectores, empleados de limpieza, en fin todas las partes, y enfatizo en esto pues para mí un buen corredor se envuelve, hasta donde puede y le autorizan*, en todas las facetas de la transacción y luego de ella.


Como intermediarios los corredores de bienes raíces funjimos una labor crucial en la conservación de relaciones y por ende en la confianza del proceso. Esto no quiere decir que somos los responsables si alguna de las partes claudica en este propósito pero siempre podemos ayudar y apoyar dando transparencia y abonando a la comunicación efectiva.


A veces se subesatima la responsabilidad que tenemos, los secretos que guardamos y la prudencia que se nos exige. Por lo que debemos ser muy atentos a los detalles y ser pro activos a la hora de comunicar las cosas de manera asertiva y objetiva para beneficio de la relación a corto y largo plazo de las partes.


Hay veces que es recomendable filtrar información, sí filtrarla, sin omitir, ni mentir y sin exagerar, para hacer lucir mejor a todos y cumplir con el propósito primordial de salvaguardar las relaciones. La comunicación es más crucial de lo que imaginamos, a veces de acuerdo a cómo se comunique un mensaje causa un efecto dominó en la transacción para bien o para mal.


Para contribuir a un acuerdo entre las partes es importante que prevalezca la transparencia sin que se asuma ni una ni otra postura de las partes con animosidad. Todos tenemos una perspectiva diferente y no todos tenemos la misma manera de hacer las cosas y reaccionar a las situaciones. Es por esto que la objetividad nos ayuda a ser mejores profesionales y a hacer entender a cada una de las partes la posición del otro para poder llegar a una transacción exitosa y justa para todas las partes.


Según menciona Don Miguel Ruiz en su libro de “Los cuatro acuerdos”, uno de mis favoritos de todos los tiempos, “sé impecable con tus palabras”, “no tomes nada personalmente”, “no hagas suposiciones” y “haz siempre el máximo que puedas”. Cuando tengas dudas sobre alguna situación en la vida recuérdalos, te ayudará.


Ser objetivos, empáticos y escuchar activatemente es lo que abona a conversaciones que de incómodas se transformen en exitosas.

Para saber cómo escuchamos activamante sígueme en mi próximo artículo.

Comments


bottom of page