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  • Writer's pictureCristina I. Rivera Chinea

Más Allá de las Transacciones: El Valor de la Resiliencia en Bienes Raíces

Hay veces que no todo sale bien..


En cada negocio hay un riesgo y en cada riesgo hay una oportunidad.


El negocio de bienes raíces nos trae una amalgama de posibilidades y oportunidades, pues es una industria de servicio que envuelve bienes, que en su mayoría serán las transacciones más grande de nuestros clientes, pero a la misma vez envuelve a las partes y sus respectivas emociones, culturas, expectativas y visiones de vida que se ven reflejadas en el negocio.


Este negocio es uno de confianza. Los clientes nos abren las puertas de su hogar, somos testigos fehacientes de sus estilos de vida y, también podemos ser testigos de sus problemas. Lo cual nos suma una responsabilidad increíble.


En esta carrera para hacerlo correctamente hay que tener vocación pues, no todo es perfecto, como dicen “ninguna transacción es fácil” y como en todo negocio hay veces que las cosas no salen como uno desea. Es ahí que te pruebas como profesional y pruebas la calidad de cada parte de la transacción.


Cuando las cosas no salen como esperamos es cuando de verdad se prueba la condición y los valores de cada quien. Como bien dicen las personas se prueban en las malas y en este negocio hay muchos factores que dependen de que una transacción logre ser un “win-win” para ambas partes.


Los corredores somos parte crucial y nuestra entereza y la manera en que vemos el negocio puede ayudar o desayudar a la transacción. Por esta razón, la comunicación, confianza y colaboración entre colegas es crucial. Cuando selecciones a tu corredor selecciona a uno que trabaje en equipo, que promueva el “co-broke”, que tenga un carácter colaborativo y optimista, que le guste trabajar y sobre todo resolver problemas.


En la venta o arrendamiento no todo sale bien, pero hay algo que es muy importante mantener: la paciencia y la comunicación con respeto entre las partes. El respeto como el derecho de cada quien es algo que se exige para obtenerse.


Cuando algo no vaya bien, ponga atención a la comunicación tanto verbal como escrita. Nunca deje que su frustración, coraje o angustia lo abrumen en una conversación con la otra parte. Nunca escriba con coraje, pues puede arruinar la relación, siempre esperar a que el coraje no domine es mejor solución. Esperar que pase ese momento, esperar a la mañana siguiente, si es posible, siempre ayudará a expresar mejor el asunto y sus posibles soluciones o sugerencias. El respeto en momentos difíciles te dará más la razón.


A nadie le gusta cuando algo tenso pasa pero siempre hay algo que alivia y es una buena actitud y sobre todo el tiempo. El tiempo pasa y los problemas suelen pasar. Hay que recordar que todo en la vida tiene solución, absolutamente todo tiene solución y si no se puede resolver deja de ser una problema y se convierte en una situación.


Como dijo Juan Miguel Ruiz en su libro “Los Cuatro Acuerdos” cuando habla de uno de los acuerdos que debemos hacer con nosotros mismos para ser más felices y exitosos, “no tomar nada personalmente”.


Quédate pendiente para el próximo “blog”; hablaré del impacto que tenemos los corredores en nuestras comunidades. ¡Gracias por sintonizar!


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